Translate

Vistas de página en total

lunes, 20 de julio de 2026

El motor del nuevo Mercedes CLA híbrido no es alemán (ni Renault francés): lo desarrolla y fabrica el gigante chino Geely...

El nuevo Mercedes-Benz CLA híbrido monta un motor 1.5 turbo desarrollado conjuntamente con la marca china Geely y fabricado íntegramente en China. Es la primera vez que un Mercedes-Benz  lleva un motor “made in China”, pero no es la primera vez que la marca alemana recurre a un socio extranjero para sus modelos más asequibles. Antes fue Renault. Ahora es Geely.

Cuando Mercedes-Benz presentó el nuevo CLA como su gran apuesta para volver a competir en el segmento premium compacto, la marca alemana enfatizó dos cosas: la nueva plataforma eléctrica de 800 voltios de la versión BEV y un motor de gasolina con hibridación ligera de “nuevo desarrollo” para las versiones no eléctricas.

Claro que no se dijo que ese motor no lo había desarrollado ella sola. Ni que no se fabrica en Alemania. Lo diseñó y produce Geely, el gigante propietario de Volvo, Polestar, Lotus y accionista del 50% de Smart.

El propulsor del que hablamos es el nuevo motor de gasolina M252, un bloque 1.5 turbo de cuatro cilindros que funciona con ciclo Miller para maximizar la eficiencia térmica e incorpora un colector de escape integrado en la culata. Es un motor moderno y avanzado técnicamente. Y también es una novedad absoluta: es la primera vez que Mercedes-Benz introduce en su gama europea un motor de gasolina cuyo desarrollo y fabricación se hace en Asia.

En la versión CLA 220 Hybrid, este motor de gasolina entrega 158 CV por sí mismo, se combina con un motor eléctrico integrado en la transmisión y un pequeño paquete de batería de 1,3 kWh que alimenta el sistema mild hybrid de 48V. La potencia combinada asciende a 208 CV con un par máximo de 380 Nm. Todo eso va conectado a una caja automática de doble embrague de ocho velocidades. Por prestaciones y consumo, es competitivo. Por su origen técnico, es una sorpresa que los alemanes se cuidan en ocultar.

Antes de meternos en la alianza con Geely, conviene recordar algo: Mercedes-Benz lleva años apoyándose en socios externos para los motores de sus modelos más económicos. No es algo nuevo. Y el socio más importante durante mucho tiempo no fue chino, sino francés.

La alianza técnica y accionarial que Mercedes-Benz mantuvo con Renault-Nissan desde 2010 hasta principios de esta década dejó una huella profunda en la gama compacta de la estrella. Durante años, muchos Clase A y Clase B llevaron bajo el capot el famoso motor 1.5 dCi diésel de Renault, uno de los propulsores Diésel más usados del mercado europeo, que también montaban modelos como el Renault Mégane, el Nissan Qashqai o el Dacia Duster. Y en gasolina, versiones del Clase A y CLA anteriores utilizaron motores 1.3 turbo desarrollados conjuntamente con Renault, que también acabaron equipando al Renault Kadjar y al propio Renault Mégane.

Es decir, cuando un comprador ingresaba a un concesionario de Mercedes-Benz y elegía un Clase A o un Clase B de acceso, estaba pagando por un coche premium alemán… con un motor francés diseñado en gran parte por el mismo fabricante que hacía (y colocaba) el Dacia Duster. Todos cerraban los ojos porque la estrella seguía siendo la estrella y el coche era bueno. Pero la realidad industrial ya estaba ahí.

Ahora esa alianza con Renault ha desaparecido. Y en su lugar, para el nuevo CLA, Mercedes ha buscado un socio distinto: Geely.

El motor M252 lo desarrolla Mercedes-Benz junto a Aurobay, una filial de HORSE Powertrain. Y aquí es donde la historia se cierra sobre sí misma con una cierta ironía. HORSE es una empresa conjunta al 50% entre Geely y… Renault. Es decir, la propia HORSE es el resultado del pacto entre el fabricante francés que antes vendía motores a Mercedes y el chino que ahora se los vende. Renault sigue ahí, aunque de forma indirecta, a través de la joint venture con Geely.

Aurobay es la división técnica de HORSE y presentó públicamente este motor por primera vez en el Coloquio de Aquisgrán de 2024, uno de los foros de tecnologías de propulsión más importantes del mundo, bajo la dirección de Ruiping Wang.

Mercedes-Benz aportó los estándares de diseño. Geely, a través de Aurobay, se encargó del desarrollo técnico y del proceso de producción industrial. Y la fabricación se realiza en su totalidad en China. Desde ahí, los motores se envían listos para colocar a las plantas europeas donde se ensamblan los CLA híbridos.

Esto significa que técnicamente el motor M252 tiene sangre común con los propulsores que Volvo utiliza en sus modelos híbridos actuales, ya que Volvo pertenece también a Geely. Es decir, un mismo desarrollo mecánico está apareciendo en Mercedes, Volvo y previsiblemente en más marcas del grupo Geely en los próximos años.

La pregunta es ¿por qué Mercedes necesita ahora a Geely?

Aquí es donde conviene entender el contexto industrial. Mercedes-Benz llevaba años estrechando lazos con socios chinos. En 2019 vendió el 50% de Smart a Geely para relanzar la marca como fabricante de coches eléctricos. Y hasta hace poco mantenía una alianza estratégica con BYD para desarrollar la marca "premium china" Denza, aunque esa colaboración ha terminado. Los alemanes se han quedado con las manos vacías y BYD conserva ahora Denza en solitario.

En este escenario, Geely se ha convertido en el socio chino más estable y estratégico de Mercedes. Y para el fabricante alemán, apoyarse en la ingeniería y en la capacidad industrial china tiene una lógica financiera clara. Desarrollar un motor de gasolina completamente nuevo cuesta cientos de millones de euros. En un momento en que la industria europea está volcando toda su inversión en el vehículo eléctrico, dedicar recursos a diseñar un motor térmico desde cero para modelos que se van a fabricar durante un ciclo comercial relativamente corto no tiene sentido económico.

Compartir el desarrollo con Geely, que sí sigue apostando fuerte por los sistemas híbridos con motor térmico, permite a Mercedes tener un motor moderno, eficiente y competitivo sin gastarse toda la caja en él. Y le sirve además para posicionarse en un segmento en el que muchos compradores europeos todavía prefieren la mecánica de gasolina antes que el eléctrico puro, especialmente en países del sur de Europa como España, Italia o Portugal. Es la misma lógica que le llevó a asociarse con Renault hace más de una década. Solo cambia el socio.

Que un fabricante europeo premium utilice tecnología china no es exclusivo de Mercedes. Volvo, propiedad de Geely, monta plataformas del grupo chino en varios de sus modelos, incluido el Volvo EX30. BMW y MINI fabrican coches como el nuevo MINI Cooper eléctrico y el Aceman en China a través de su alianza con Great Wall Motor. Audi también trabaja con SAIC en el desarrollo de plataformas eléctricas para el mercado chino.

La diferencia con Mercedes es que el CLA es un modelo global. No es un producto pensado exclusivamente para China, sino el sedán compacto premium de Mercedes que se venderá en Europa, América y otros mercados internacionales. Ese CLA lleva bajo su capot, en las versiones híbridas, un motor pensado y fabricado en Asia.

Es la señal más clara hasta la fecha de que la industria europea del automóvil ya no puede permitirse el orgullo de decir que todo lo suyo se desarrolla y se fabrica en Europa. La colaboración con socios chinos hoy, ha dejado de ser opcional para convertirse en necesidad.

Para el cliente final, este dato no cambia mucho el producto. El CLA híbrido sigue siendo un Mercedes-Benz montado en Alemania (o en Hungría en algunos casos), con los estándares de calidad, tecnología y garantía habituales de la marca. El motor cumple todas las normativas europeas de emisiones y se integra perfectamente con la electrónica del coche. En principio, ningún comprador debería notar diferencia alguna en el uso diario.

Pero sí es relevante saberlo. Primero, por transparencia: la marca no ha comunicado abiertamente el origen del motor y muchos compradores asumen que están adquiriendo un coche 100% alemán cuando en realidad no lo es. Al igual que ocurrió durante años con los motores Renault del Clase A, la mecánica llega bajo la estrella pero sin haberse diseñado ni fabricado en Stuttgart. Segundo, porque marca una tendencia clara: la próxima generación de motores de combustión de Mercedes-Benz, si es que hay más generaciones, probablemente seguirá el mismo camino de codesarrollo con socios asiáticos. Y tercero, porque ilustra una realidad industrial que ya no se puede ignorar. La supremacía técnica y comercial del sector del automóvil se ha desplazado en apenas una década desde Alemania hasta China. Los alemanes ya no están fabricando ni diseñando los nuevos motores. Los chinos sí.

Fuente : https://www.carwow.es/

NASCAR en North Wilkesboro / Joey Logano (Ford Mustang) domina y consigue su primera victoria del año.

En el regreso oficial de NASCAR al North Wilkesboro Speedway, Joey Logano dominó la carrera del domingo, liderando 323 de las 450 vueltas disputadas.

Treinta años atrás, el North Wilkesboro Speedway, uno de los circuitos más emblemáticos del campeonato, albergó su última carrera, y que víctima del rápido crecimiento del deporte, las competencias se trasladaron a otros recintos, como el Texas Motor Speedway con sus 180.000 asientos. El pequeño óvalo de Wilkes, Carolina del Norte, ya no era adecuado para un deporte que se había convertido en una competición de alcance nacional, y para muchos, su ausencia del calendario iba a ser definitiva.

Han pasado treinta años desde entonces, y ahora la NASCAR quiso volver a sus orígenes. Tras dos ediciones de la "Carrera de las Estrellas", el óvalo de un kilómetro regresó definitivamente al calendario de la Cup Series, devolviendo el campeonato a circuitos de tamaño medio, ya que los espectadores habían abandonado en gran medida la mayoría de las butacas en los enormes estadios construidos durante el auge de finales de los 1990 y principios de los 2000.

En esta carrera, presenciamos un dominio casi absoluto por parte de Joey Logano y su Ford Mustang #22 del Team Penske. El tricampeón de la Cup Series ganó liderando 323 de las 450 vueltas programadas, dejando a sus rivales prácticamente sin opciones. Luego de Bubba Wallace (Toyota Camry del 23XI Racing), que terminó sexto, todos los demás pilotos quedaron al menos una vuelta por detrás del ganador.

Existió una bandera amarilla por una colisión entre el Chevrolet Camaro de Alex Bowman y el Toyota Camry de Reddick — cuando Bowman giró a través del tráfico intentando entrar en boxes en la vuelta 183 — que  interrumpió un ciclo de paradas con bandera verde.

Con el regreso del formato Chase a la Cup Series, solo los 16 primeros en la clasificación después de la 26.ª carrera de la temporada podrán luchar por el título en las últimas diez rondas. Logano, que comenzó el fin de semana en el puesto 17, ahora está 15.º en el campeonato y, por lo tanto, prácticamente clasificado con cinco carreras restantes en la temporada regular, gracias a su victoria este domingo. El líder del campeonato, Denny Hamlin (Tpyota Camry del Joe Gibbs Racing), terminó segundo, por delante de sus dos compañeros de equipo, Chase Briscoe y Ty Gibbs. El excampeón australiano de Supercars, Shane van Gisbergen (Chevrolet Camaro del Trackhouse Racing), sorprendió a todos al liderar durante 49 vueltas y así terminar entre los cinco primeros.


La NASCAR Cup Series se trasladará al Indianapolis Motor Speedway para la tradicional Brickyard 400.

Héctor Daniel Oudkerk

domingo, 19 de julio de 2026

Fórmula 1 GP de Bélgica / Kimi Antonelli (MercedesW17) se mostró absoluto dominador. Leclerc (Ferrari SF-26) y Verstappen (RedBull RB22-Ford) lo acompañaron en el podio.


Antonelli largó bien desde la pole, pero luego fue superado por Verstappen antes de llegar a Eau Rouge, aunque el italiano recuperó el liderato en la recta de Kemmel.

Como era de esperarse, se vieron grandes diferencias de velocidad en ese sector, lo que permitió a Leclerc avanzar y adelantar también a Verstappen para tomar el segundo lugar. Mientras tanto, Russell y Hamilton llegaron a la par a Les Combes, lo que terminó en un contacto, el abandono del piloto de Mercedes y una penalización de cinco segundos para el de Ferrari.

La carrera fue neutralizada con el safety car, con Antonelli al frente, seguido de Leclerc, Verstappen, Piastri, Hamilton, Lawson, Lindblad y Colapinto, quien protagonizó un gran avance desde el 11° lugar de la parrilla. 

La bandera verde regresó en la vuelta 5 de las 44 previstas y Antonelli se mantuvo al frente, mientras que Verstappen recuperó el segundo lugar al adelantar a Leclerc. Piastri y Hamilton, por su parte, batallaban por la cuarta posición.

Colapinto aguantó la octava posición con Norris detrás durante tres vueltas, hasta que el campeón reinante finalmente lo adelantó y relegó al argentino a la novena ubicación.

Piastri llegó luego a la par de Leclerc en Les Combes, pero un leve contacto entre ambos envió al australiano nuevamente detrás de Hamilton. 

En la vuelta 12, Colapinto cayó al décimo lugar al ser adelantado por Gasly en el duelo interno de Alpine, aunque el francés ingresó a pits tres giros más tarde para cambiar los neumáticos medios por duros.

Colapinto se detuvo en la vuelta siguiente y regresó a la carrera en la 16ª posición, con Ocon entre él y Gasly, aunque el argentino logró adelantar posteriormente al piloto de Haas.

Por su parte, Checo Pérez abandonó por rotura en la suspensión de su Cadillac MAC26.

Verstappen fue el primero de los pilotos de punta en ingresar a pits para dejar los neumáticos medios y montar los duros. Esto ocurrió justo antes de que la carrera fuera neutralizada con un Virtual Safety Car para limpiar escombros en la curva 17, aunque nadie llegó a aprovechar la situación para realizar una parada.

Antonelli se detuvo en su siguiente paso por meta, pero cuando la bandera verde ya había regresado. Esto dejó a Ferrari con un 1-2 parcial, mientras Hamilton se quejaba por radio de la estrategia de su equipo.

Otra neutralización con Virtual Safety Car llegó en la vuelta 20 para limpiar la pista en la curva 15, y esta vez sí fue aprovechada por Leclerc, Hamilton y Piastri. Más atrás, también la aprovecharon Hadjar y los Audi de Bortoleto y Hülkenberg, que quedaron por delante de los Racing Bulls y los Alpine.

Cuando volvió la bandera verde, Norris era el líder, aún sin detenerse, con dos segundos de ventaja sobre Leclerc, quien regresó a la pista justo por delante de Antonelli y Verstappen. Hamilton, en tanto, cumplió su penalización de cinco segundos, pero luego perdió algo más de tiempo, ya que recibió la orden de salir cuando uno de sus mecánicos todavía estaba trabajando. El mecánico cayó al suelo, aunque afortunadamente no sufrió lesiones.

Leclerc tomó el liderato de la carrera al adelantar a Norris en la vuelta 23, en la recta de Kemmel. Antonelli alcanzó luego al piloto de McLaren, pero no pudo superarlo hasta el giro 26, momento en el que quedó a tres segundos de la punta.

En la pelea por la parte baja de la zona de puntos, Gasly y Colapinto avanzaban juntos: adelantaron a Hülkenberg y luego atacaron a Lawson. El francés superó al piloto de Racing Bulls, pero el neozelandés intentó responder en la recta de Kemmel, solo para que Colapinto sorprendiera a ambos y pasara del 12° al 10° lugar antes de llegar a Les Combes.

Norris ingresó finalmente a pits en la vuelta 31, tras caer incluso detrás de Verstappen, pero su detención fue un desastre: el equipo tuvo problemas con el neumático trasero izquierdo y permaneció parado durante casi ocho segundos. Regresó noveno a la carrera.

En la pelea por la victoria, Antonelli fue recortando la distancia con Leclerc hasta finalmente adelantar al piloto de Ferrari en la vuelta 34. Sin embargo, el monegasco logró mantenerse cerca del italiano, con Verstappen tercero a ocho segundos.

Tras 40 vueltas de carrera, Antonelli lideraba con poco más de un segundo de ventaja sobre Leclerc, mientras Hamilton adelantaba a Piastri para tomar la cuarta posición con el segundo Ferrari.

Más atrás, Colapinto logró defender la décima posición ante los ataques de Gasly y Lawson, en la lucha por el último punto disponible.

Antonelli finalmente se llevó la victoria con una ventaja de 1s952 sobre Leclerc, mientras que Verstappen completó el podio, a 11 segundos del italiano.

Hamilton cruzó la meta en cuarta posición, seguido por Piastri y Hadjar, quien completó una muy buena remontada desde el 21° puesto de salida.

Norris fue séptimo, por delante de Bortoleto y Lindblad, mientras que Colapinto se quedó con el último punto al terminar décimo, justo delante de Gasly.

 Fórmula 1 GP de Bélgica / Kimi Antonelli (MercedesW17)
 
La temporada de la Fórmula 1 continuará el próximo fin de semana con el Gran Premio de Hungría.

Héctor Daniel Oudkerk

WRC Rally de Estonia / Sami Pajari (Toyota GR Yaris Rally1) logra su primera victoria en la máxima categoría del rally. Oliver Solberg (Toyota) termina segundo, por delante de Adrien Fourmaux (Hyundai i20 N Rally1)

Desde el inicio del fin de semana, las probabilidades de que Sami Pajari se llevara la victoria parecían altas. Tras un rally impecable, el finlandés logra ganar su primera prueba del WRC, por delante de Oliver Solberg, aunque este último aprovechó al máximo la última jornada para sumar todos los puntos posibles en el Súper Domingo. El tercer puesto fue para Adrien Fourmaux (Hyundai), quien también realizó una magnífica actuación. A pesar de ser más rápidos que su compañero de equipo en esta última etapa, Thierry Neuville (Hyundai) tuvo que conformarse con el cuarto puesto, por delante de Sébastien Ogier (Toyota) que terminó quinto.

Elfyn Evans terminó el rally 28,1 segundos por detrás de su compañero de equipo, un fin de semana complicado para el piloto galés. 

A pesar de las penalizaciones por salirse de la pista durante el Shakedown, Martins Sesks (Ford Puma Rally1) fueron séptimos en la general

En WRC2, Robert Virves (Skoda Fabia RS Rally2) consiguió su tercera victoria de la temporada tras las de Kenia y Grecia. Finalmente, Teemu Suninen (Toyota GR Yaris Rally2) le arrebató el segundo puesto a Roope Korhonen, en una intensa batalla que se mantuvo durante todo el fin de semana.

Rally de Estonia: Sami Pajari y Marko Salminen se alzan con la victoria
Héctor Daniel Oudkerk