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martes, 21 de julio de 2026

Audi A2 e-tron / El A2 fue un hatchback innovador en su momento, ahora ha renacido como un vehículo eléctrico.

El Audi A2 original fue una lección magistral de eficiencia, pero un fracaso comercial. Ahora ha sido revivido como auto eléctrico.

El Audi A2 es un claro ejemplo de cómo la ingeniería y el diseño ingeniosos no necesariamente se traducen en éxito en la industria del motor. Cuando se lanzó a principios del milenio, fue un hatchback familiar revolucionario en muchos aspectos, con un uso extensivo de aluminio en su construcción, una carrocería aerodinámica, una practicidad generosa para su tamaño y una eficiencia excepcional. 

Lamentablemente, las cifras de ventas no cumplieron con lo esperado y esto —sumado al hecho de que era caro de producir— lo convirtió en un fracaso comercial para Audi. Sin embargo, se avecina un nuevo capítulo en la historia del A2, ya que Audi está a punto de revivirlo este año con un nuevo hatchback eléctrico basado en el Volkswagen ID.3. Estas fotos de espionaje ofrecen una primera vista del coche antes de su presentación en los próximos meses.

Lo que se ve es una línea de techo más baja que la de la mayoría de los hatchbacks y la zona trasera del cristal, divididas por el medio por un alerón en el techo, son claras señas de identidad A2. Cuando se quite el disfraz, se espera encontrar detalles contemporáneos de Audi integrados en el diseño, tanto en la iluminación como en los gráficos de la parrilla.

El A2 e-tron utilizará la plataforma MEB+ del Grupo Volkswagen, que también sustenta el último ID.3 Neo. Como referencia, el Neo viene con una gama de motorizaciones de un solo motor trasero que van de 168 CV a 228 CV, con baterías de 50 kWh a 79 kWh. La autonomía máxima declarada es de 600 km, pero si el nuevo A2 sigue los pasos del original con una construcción liviana y una carrocería con un coeficiente de arrastre bajo, podría superarlo.

En cuanto a precio, se espera que esté más alineado con el Cupra Born (que también comparte tren de rodaje MEB+). Sabremos más cuando las cubiertas se quiten la nueva A2 en dos o tres meses.

Héctor Daniel Oudkerk

Fiat Argo X / El Gran Panda al estilo de Brasil.

El Fiat Grande Panda es un modelo global. Nació en Italia, pero se venderá en todo el mundo en versiones adaptadas a las normativas de cada lugar. El primer modelo derivado del Grande Panda se llamará Fiat Argo X y se producirá en Brasil. Por el momento, no está claro si será una verdadera evolución del Grande Panda o simplemente una versión con una configuración especial para desenvolverse mejor en las carreteras brasileñas y de los países del Mercosur. En ambos casos, la inscripción Panda desaparecerá de los laterales y los motores se actualizarán para ser bifuel, lo que les permitirá funcionar con gasolina o bioetanol.

El nombre fue presentado durante las celebraciones del cincuentenario de la fábrica de Betim por Herlander Zola, presidente de Stellantis para Sudamérica. Hace cincuenta años, esta planta inició su historia industrial con la producción del Fiat 147. Hoy, el complejo se extiende sobre 2,2 millones de metros cuadrados y se prepara para una nueva fase de su evolución.

El Fiat Argo X, cuyo debut de producción está previsto para los próximos meses, no está diseñado para reemplazar inmediatamente al Argo actual, sino para complementarlo. La estrategia de Fiat busca mantener la generación actual del Argo, mientras se venda y complementarlo mediante la introducción de la variante "X" como una nueva oferta. 

El Argo X representa el primer paso concreto del plan de inversión de 5.300 millones de euros que Stellantis ha destinado a Sudamérica hasta 2030 especialmente en el centro de Betim, lo que confirma la importancia central de la planta para las estrategias globales del grupo. Esto no es casualidad: el mercado brasileño es actualmente el más grande de Fiat en el mundo, con 270.955 unidades matriculadas solo en el primer semestre de 2026, lo que representa el 40% de las ventas globales de la marca.

Los datos del centro de Betim revelan un activo industrial de enormes proporciones: una capacidad instalada de 650.000 vehículos al año. Sus líneas de montaje, que actualmente producen el Pulse, el Fastback y el Fiat Strada, a los que se agregará el Argo X.

Héctor Daniel Oudkerk

lunes, 20 de julio de 2026

IndyCar en Nashville / Alex Palou (Dallara-Honda- Chip Ganassi) logra su quinta victoria de la temporada.

Alex Palou del Chip Ganassi Racing-Honda, ganó el Gran Premio Borchetta Bourbon Music City en el óvalo de 1,33 millas de Nashville superando a los tres pilotos de Penske,  Josef Newgarden, David Malukas y Scott McLaughlin.

El último ganador de las 500 Millas de Indianápolis, Felix Rosenqvist, terminó quinto, por delante de su compatriota Marcus Ericsson y "Pato" O'Ward de Arrow McLaren, mientras que el novato Mick Schumacher impresionó con un octavo puesto limpio con el auto del Rahal Letterman Lanigan Racing.

Kyle Kirkwood sufrió la misma bandera amarilla que perjudicó a McLaughlin pero no pudo recuperarse de la misma manera, mientras que Scott Dixon, que había salido quinto, tuvo un mal comienzo y luego perdió varias vueltas con daños cuando el monoplaza de Alexander Rossi frenó en la recta trasera mientras entraba en boxes, y el #9 de Dixon le golpeó fuertemente.

Otros que tuvieron problemas y/o el muro fueron Will Power, Dennis Hauger, Caio Collet y Christian Rasmussen.

La carrera...

Al inicio de la carrera mantuvo su ventaja de pole mientras Newgarden tuvo que defenderse de su compañero de equipo Penske, Scott McLaughlin, y de Alex Palou, del Chip Ganassi Racing, para mantener su segunda posición.

Luego, en la vuelta 19, salió la bandera amarilla cuando Caio Collet, chocó contra el muro en la curva 4.

Eso dio a todos la oportunidad de parar y cambiar de neumático. Los que decidieron no hacerlo fueron Louis Foster de Rahal Letterman Lanigan, David Malukas de Penske y Christian Lundgaard de Arrow McLaren, que había estado corriendo hacia la retaguardia. 

Con una estrategia de paradas diferente Malukas tomó nuevamente la punta seguido por McLaughlin, Kirkwood, VeeKay, Palou y Newgarden que le perseguían de cerca.

Todo cambio cuando Rossi frenó repentinamente en la recta trasera y fuera golpeado por detrás por Dixon. Rossi chocó entonces contra el muro, y Dixon cojeó hasta su boxe con las alas y la rueda torcidas.

La mayoría de los líderes entraron a boxes con 96 vueltas por jugar, pero ahora Palou quedaba en cabeza del pelotón, por delante de McLaughlin, Kirkwood, VeeKay, Ferrucci, Newgarden, Marcus Ericsson, Nolan Siegel, Mick Schumacher y Felix Rosenqvist. Malukas estaba en 13ª posición, justo por delante de Pato O'Ward y Will Power, los últimos coches en la vuelta líder.

McLaughlin subió hasta la sexta posición en la vuelta 203 por delante de O'Ward y se centró en Ericsson, logrando finalmente el trabajo en la vuelta 206. Tenía 15 vueltas para intentar adelantar a sus dos compañeros y alcanzar a Palou. Pero una vez que se despejaron del tráfico, Palou pareció capaz de distanciarse de los tres coches de Penske. En la vuelta 217 marcó su mejor vuelta de la carrera para aumentar su ventaja a más de medio segundo, y volvió a mejorar esa ventaja solo dos vueltas después.

De hecho, Palou entró en la última vuelta con más de un segundo de ventaja, y eso fue suficiente para asegurar que ganara con 0,8731 segundos de ventaja sobre el maestro del óvalo de esta generación, Newgarden y Malukas. La remontada de McLaughlin tras la última reanudación le permitió sacar mejor de sus neumáticos rojos, pero logró la cuarta posición, por delante de Rosenqvist y Ericsson. O'Ward fue séptimo sin haber participado en la carrera, mientras que Schumacher completó su mejor actuación de su temporada de debut con un sólido octavo puesto por delante de Simpson y Kirkwood.


Héctor Daniel Oudkerk

Smart Concept #2 (2026) / El sucesor del fortwo está cada vez más cerca

Smart ha publicado nuevas imágenes del #2, el sucesor del fortwo que se espera en el mercado en 2027. Se presentará en su versión definitiva en el Salón del Automóvil de París, que se celebrará del 12 al 18 de octubre.

Las fotos publicadas hoy muestran un prototipo en pruebas de carretera, confirmando lo que ya se vio en el Concept #2: una carrocería supercompacta, inspirada en el fortwo, con voladizos mínimos y ruedas en las cuatro esquinas, para ofrecer el máximo espacio para dos pasajeros. El smart #2 tendrá una longitud máxima inferior a 2,80 metros, con un radio de giro de 6,95 metros: estacionar y maniobrar en el tráfico no será ningún problema.

En la parte trasera, no habrá un único portón trasero como el del prototipo, sino una luneta trasera que se abre independientemente del portón inferior.

En el interior, una pequeña revolución: no habrá asientos individuales tradicionales, sino un único banco para el conductor y el pasajero, con un compartimento de almacenamiento en el centro, que se abre mediante una manija de tela, y un reposabrazos integrado en el respaldo, reclinable cuando sea necesario. El salpicadero tendrá líneas limpias, con forma de S y salidas de aire circulares, que recuerdan a las del fortwo.

El Smart #2 está construido sobre la nueva plataforma ECA (Electric Compact Architecture), desarrollada internamente por la empresa conjunta entre la china Geely y Mercedes-Benz: la suspensión trasera tiene un diseño multibrazo de cinco puntos, mientras que la batería tendrá una capacidad de 35,7 kWh, suficiente para garantizar una autonomía de aproximadamente 300 km. En corriente continua, la carga pasa del 10 % al 80 % en menos de 20 minutos. La función de carga del vehículo viene de serie, lo que permite alimentar dispositivos externos.

Según las primeras indicaciones, aún sin confirmar, los precios podrían partir de unos 20.000 €, llegando a 25.000 € para la versión más cara, con el objetivo declarado de competir con modelos compactos como el Renault Twingo. 

Héctor Daniel Oudkerk

Industria y Economía / Grupo VW: La gran reestructuración en Volkswagen, Audi y Porsche

El Grupo Volkswagen está tomando medidas drásticas. Su director ejecutivo, Oliver Blume, acaba de aprobar un plan que se implementará para 2030: reducir la gama de modelos en un 50 % y recortar el 75 % de las opciones, todo en un contexto de despidos masivos.

1. Un terremoto social para salvar los márgenes de beneficio

Ante una caótica transición a los vehículos eléctricos, una fuerte caída de las ventas en el segundo trimestre de 2026 y una audaz ofensiva china, la dirección del Grupo Volkswagen está acelerando el ritmo. 


La información filtrada más reciente revela intensas discusiones en torno a la eliminación de casi 100.000 puestos de trabajo (el 15% de la plantilla) a nivel mundial y el cierre definitivo de cuatro plantas históricas en Alemania, incluidas las de Emden, Zwickau y Hannover, así como la planta de Audi en Neckarsulm.
Para colmo, el presupuesto de inversión quinquenal se reducirá en un 15%, hasta un máximo de 130.000 millones de euros. Huelga decir que el enfrentamiento con el poderoso sindicato IG Metall será brutal.

2. Menos modelos, menos complicaciones

En Volkswagen, la prioridad ya no es multiplicar las carrocerías ni acumular variantes con la esperanza de cubrir cada pequeño nicho de mercado. Para 2030, el gigante alemán reducirá a la mitad su gama global. La idea no es eliminar modelos icónicos como el Golf o el Tiguan, sino simplificar las gamas.

La verdadera purga se producirá en las listas de equipamiento, donde el fabricante eliminará hasta el 75% de las opciones individuales. Atrás quedaron los días en que se podía configurar un Passat a gusto del cliente con tres tipos de asientos diferentes, cuatro sistemas de audio y docenas de botones específicos. VW finalmente se alinea con la estrategia de Tesla o BYD: versiones altamente estandarizadas, agrupadas en paquetes cerrados. 

3. Audi con un presupuesto ajustado y una dieta electrónica

Esta búsqueda de complejidad no ha perdonado a las marcas premium del grupo, que también atraviesan un período de turbulencia significativa. En Audi, particularmente expuesta a la desaceleración del mercado chino y amenazada por el cierre de su planta de Neckarsulm, la disciplina presupuestaria es fundamental.

La marca de los cuatro aros está revisando exhaustivamente la estructura de sus gamas de modelos. Esto implica una drástica reducción de las plataformas eléctricas y las combinaciones de motores en lanzamientos recientes como el A5 y el Q5.

4. Porsche, obligada a una nueva austeridad

La misma situación se observa en Porsche. La firma con sede en Stuttgart, afectada por una fuerte caída de beneficios, está implementando su nueva "Estrategia 2035". Para ser "más ágil y rápida", Oliver Blume está aplicando la misma fórmula que al resto del grupo. Porsche ya ha comenzado a optimizar sus activos no estratégicos, en particular mediante la venta de su participación en la empresa conjunta Bugatti Rimac para reenfocarse en su negocio principal.

Si bien la personalización exclusiva a través del departamento Exclusive Manufaktur sigue siendo la esencia de la compañía, las variantes técnicas básicas (motores, transmisiones, chasis) se simplificarán considerablemente.

5. ¿Estandarización a costa de la libertad de elección?

Para el conductor, esta importante renovación industrial se traducirá en catálogos mucho más monolíticos y opciones de interior muy limitadas. Si bien Volkswagen promete que esto reducirá los plazos de entrega gracias a una producción simplificada, la experiencia de compra cambiará radicalmente. Queda por ver si los clientes tradicionales de Audi o Porsche, históricamente acostumbrados a personalizar sus vehículos mediante catálogos de opciones, tan gruesos como diccionarios, aceptarán cumplir con esta estandarización forzada al estilo germánico.

Como ejemplo, la realidad de Porsche con sueldos de 6 cifras:

El medio Automobilwoche consultó a la Oficina Federal de Impuestos para obtener estadísticas sobre los salarios de los empleados de Porsche en Alemania. De los 23.000 empleados de Porsche Alemania, 9.000 ganan más de 100.000 € anuales, aproximadamente el doble del salario medio en el sector privado alemán. Más allá de los que más ganan (201 empleados superan los 300.000 € anuales y 28 los 500.000 € anuales), lo que realmente impresiona es la gran cantidad de empleados con salarios de seis cifras. En Alemania, este tipo de salario no es infrecuente en las grandes empresas industriales, ¡pero en Porsche, los empleados con este nivel de remuneración no son tan raros! Obviamente, no se trata de obreros de fábrica, aunque ya cuentan con la cualificación necesaria: jefes de proyecto, ingenieros sénior, jefes de producción… Porsche sigue siendo una empresa de ingenieros y técnicos experimentados.

Para el nuevo CEO de Porsche, Michael Leiters, el punto de mira de la nueva dirección se encuentra la "excesiva" contratación de ejecutivos y administradores en los últimos años. Estos empleados de cuello blanco están destinados a ser despedidos para que Porsche vuelva a la realidad a principios de la próxima década. Mientras tanto, se espera que los ingenieros sigan siendo fundamentales para el negocio, pero quizás no en tan gran número.

Héctor Daniel Oudkerk

El motor del nuevo Mercedes CLA híbrido no es alemán (ni Renault francés): lo desarrolla y fabrica el gigante chino Geely...

El nuevo Mercedes-Benz CLA híbrido monta un motor 1.5 turbo desarrollado conjuntamente con la marca china Geely y fabricado íntegramente en China. Es la primera vez que un Mercedes-Benz  lleva un motor “made in China”, pero no es la primera vez que la marca alemana recurre a un socio extranjero para sus modelos más asequibles. Antes fue Renault. Ahora es Geely.

Cuando Mercedes-Benz presentó el nuevo CLA como su gran apuesta para volver a competir en el segmento premium compacto, la marca alemana enfatizó dos cosas: la nueva plataforma eléctrica de 800 voltios de la versión BEV y un motor de gasolina con hibridación ligera de “nuevo desarrollo” para las versiones no eléctricas.

Claro que no se dijo que ese motor no lo había desarrollado ella sola. Ni que no se fabrica en Alemania. Lo diseñó y produce Geely, el gigante propietario de Volvo, Polestar, Lotus y accionista del 50% de Smart.

El propulsor del que hablamos es el nuevo motor de gasolina M252, un bloque 1.5 turbo de cuatro cilindros que funciona con ciclo Miller para maximizar la eficiencia térmica e incorpora un colector de escape integrado en la culata. Es un motor moderno y avanzado técnicamente. Y también es una novedad absoluta: es la primera vez que Mercedes-Benz introduce en su gama europea un motor de gasolina cuyo desarrollo y fabricación se hace en Asia.

En la versión CLA 220 Hybrid, este motor de gasolina entrega 158 CV por sí mismo, se combina con un motor eléctrico integrado en la transmisión y un pequeño paquete de batería de 1,3 kWh que alimenta el sistema mild hybrid de 48V. La potencia combinada asciende a 208 CV con un par máximo de 380 Nm. Todo eso va conectado a una caja automática de doble embrague de ocho velocidades. Por prestaciones y consumo, es competitivo. Por su origen técnico, es una sorpresa que los alemanes se cuidan en ocultar.

Antes de meternos en la alianza con Geely, conviene recordar algo: Mercedes-Benz lleva años apoyándose en socios externos para los motores de sus modelos más económicos. No es algo nuevo. Y el socio más importante durante mucho tiempo no fue chino, sino francés.

La alianza técnica y accionarial que Mercedes-Benz mantuvo con Renault-Nissan desde 2010 hasta principios de esta década dejó una huella profunda en la gama compacta de la estrella. Durante años, muchos Clase A y Clase B llevaron bajo el capot el famoso motor 1.5 dCi diésel de Renault, uno de los propulsores Diésel más usados del mercado europeo, que también montaban modelos como el Renault Mégane, el Nissan Qashqai o el Dacia Duster. Y en gasolina, versiones del Clase A y CLA anteriores utilizaron motores 1.3 turbo desarrollados conjuntamente con Renault, que también acabaron equipando al Renault Kadjar y al propio Renault Mégane.

Es decir, cuando un comprador ingresaba a un concesionario de Mercedes-Benz y elegía un Clase A o un Clase B de acceso, estaba pagando por un coche premium alemán… con un motor francés diseñado en gran parte por el mismo fabricante que hacía (y colocaba) el Dacia Duster. Todos cerraban los ojos porque la estrella seguía siendo la estrella y el coche era bueno. Pero la realidad industrial ya estaba ahí.

Ahora esa alianza con Renault ha desaparecido. Y en su lugar, para el nuevo CLA, Mercedes ha buscado un socio distinto: Geely.

El motor M252 lo desarrolla Mercedes-Benz junto a Aurobay, una filial de HORSE Powertrain. Y aquí es donde la historia se cierra sobre sí misma con una cierta ironía. HORSE es una empresa conjunta al 50% entre Geely y… Renault. Es decir, la propia HORSE es el resultado del pacto entre el fabricante francés que antes vendía motores a Mercedes y el chino que ahora se los vende. Renault sigue ahí, aunque de forma indirecta, a través de la joint venture con Geely.

Aurobay es la división técnica de HORSE y presentó públicamente este motor por primera vez en el Coloquio de Aquisgrán de 2024, uno de los foros de tecnologías de propulsión más importantes del mundo, bajo la dirección de Ruiping Wang.

Mercedes-Benz aportó los estándares de diseño. Geely, a través de Aurobay, se encargó del desarrollo técnico y del proceso de producción industrial. Y la fabricación se realiza en su totalidad en China. Desde ahí, los motores se envían listos para colocar a las plantas europeas donde se ensamblan los CLA híbridos.

Esto significa que técnicamente el motor M252 tiene sangre común con los propulsores que Volvo utiliza en sus modelos híbridos actuales, ya que Volvo pertenece también a Geely. Es decir, un mismo desarrollo mecánico está apareciendo en Mercedes, Volvo y previsiblemente en más marcas del grupo Geely en los próximos años.

La pregunta es ¿por qué Mercedes necesita ahora a Geely?

Aquí es donde conviene entender el contexto industrial. Mercedes-Benz llevaba años estrechando lazos con socios chinos. En 2019 vendió el 50% de Smart a Geely para relanzar la marca como fabricante de coches eléctricos. Y hasta hace poco mantenía una alianza estratégica con BYD para desarrollar la marca "premium china" Denza, aunque esa colaboración ha terminado. Los alemanes se han quedado con las manos vacías y BYD conserva ahora Denza en solitario.

En este escenario, Geely se ha convertido en el socio chino más estable y estratégico de Mercedes. Y para el fabricante alemán, apoyarse en la ingeniería y en la capacidad industrial china tiene una lógica financiera clara. Desarrollar un motor de gasolina completamente nuevo cuesta cientos de millones de euros. En un momento en que la industria europea está volcando toda su inversión en el vehículo eléctrico, dedicar recursos a diseñar un motor térmico desde cero para modelos que se van a fabricar durante un ciclo comercial relativamente corto no tiene sentido económico.

Compartir el desarrollo con Geely, que sí sigue apostando fuerte por los sistemas híbridos con motor térmico, permite a Mercedes tener un motor moderno, eficiente y competitivo sin gastarse toda la caja en él. Y le sirve además para posicionarse en un segmento en el que muchos compradores europeos todavía prefieren la mecánica de gasolina antes que el eléctrico puro, especialmente en países del sur de Europa como España, Italia o Portugal. Es la misma lógica que le llevó a asociarse con Renault hace más de una década. Solo cambia el socio.

Que un fabricante europeo premium utilice tecnología china no es exclusivo de Mercedes. Volvo, propiedad de Geely, monta plataformas del grupo chino en varios de sus modelos, incluido el Volvo EX30. BMW y MINI fabrican coches como el nuevo MINI Cooper eléctrico y el Aceman en China a través de su alianza con Great Wall Motor. Audi también trabaja con SAIC en el desarrollo de plataformas eléctricas para el mercado chino.

La diferencia con Mercedes es que el CLA es un modelo global. No es un producto pensado exclusivamente para China, sino el sedán compacto premium de Mercedes que se venderá en Europa, América y otros mercados internacionales. Ese CLA lleva bajo su capot, en las versiones híbridas, un motor pensado y fabricado en Asia.

Es la señal más clara hasta la fecha de que la industria europea del automóvil ya no puede permitirse el orgullo de decir que todo lo suyo se desarrolla y se fabrica en Europa. La colaboración con socios chinos hoy, ha dejado de ser opcional para convertirse en necesidad.

Para el cliente final, este dato no cambia mucho el producto. El CLA híbrido sigue siendo un Mercedes-Benz montado en Alemania (o en Hungría en algunos casos), con los estándares de calidad, tecnología y garantía habituales de la marca. El motor cumple todas las normativas europeas de emisiones y se integra perfectamente con la electrónica del coche. En principio, ningún comprador debería notar diferencia alguna en el uso diario.

Pero sí es relevante saberlo. Primero, por transparencia: la marca no ha comunicado abiertamente el origen del motor y muchos compradores asumen que están adquiriendo un coche 100% alemán cuando en realidad no lo es. Al igual que ocurrió durante años con los motores Renault del Clase A, la mecánica llega bajo la estrella pero sin haberse diseñado ni fabricado en Stuttgart. Segundo, porque marca una tendencia clara: la próxima generación de motores de combustión de Mercedes-Benz, si es que hay más generaciones, probablemente seguirá el mismo camino de codesarrollo con socios asiáticos. Y tercero, porque ilustra una realidad industrial que ya no se puede ignorar. La supremacía técnica y comercial del sector del automóvil se ha desplazado en apenas una década desde Alemania hasta China. Los alemanes ya no están fabricando ni diseñando los nuevos motores. Los chinos sí.

Fuente : https://www.carwow.es/

NASCAR en North Wilkesboro / Joey Logano (Ford Mustang) domina y consigue su primera victoria del año.

En el regreso oficial de NASCAR al North Wilkesboro Speedway, Joey Logano dominó la carrera del domingo, liderando 323 de las 450 vueltas disputadas.

Treinta años atrás, el North Wilkesboro Speedway, uno de los circuitos más emblemáticos del campeonato, albergó su última carrera, y que víctima del rápido crecimiento del deporte, las competencias se trasladaron a otros recintos, como el Texas Motor Speedway con sus 180.000 asientos. El pequeño óvalo de Wilkes, Carolina del Norte, ya no era adecuado para un deporte que se había convertido en una competición de alcance nacional, y para muchos, su ausencia del calendario iba a ser definitiva.

Han pasado treinta años desde entonces, y ahora la NASCAR quiso volver a sus orígenes. Tras dos ediciones de la "Carrera de las Estrellas", el óvalo de un kilómetro regresó definitivamente al calendario de la Cup Series, devolviendo el campeonato a circuitos de tamaño medio, ya que los espectadores habían abandonado en gran medida la mayoría de las butacas en los enormes estadios construidos durante el auge de finales de los 1990 y principios de los 2000.

En esta carrera, presenciamos un dominio casi absoluto por parte de Joey Logano y su Ford Mustang #22 del Team Penske. El tricampeón de la Cup Series ganó liderando 323 de las 450 vueltas programadas, dejando a sus rivales prácticamente sin opciones. Luego de Bubba Wallace (Toyota Camry del 23XI Racing), que terminó sexto, todos los demás pilotos quedaron al menos una vuelta por detrás del ganador.

Existió una bandera amarilla por una colisión entre el Chevrolet Camaro de Alex Bowman y el Toyota Camry de Reddick — cuando Bowman giró a través del tráfico intentando entrar en boxes en la vuelta 183 — que  interrumpió un ciclo de paradas con bandera verde.

Con el regreso del formato Chase a la Cup Series, solo los 16 primeros en la clasificación después de la 26.ª carrera de la temporada podrán luchar por el título en las últimas diez rondas. Logano, que comenzó el fin de semana en el puesto 17, ahora está 15.º en el campeonato y, por lo tanto, prácticamente clasificado con cinco carreras restantes en la temporada regular, gracias a su victoria este domingo. El líder del campeonato, Denny Hamlin (Tpyota Camry del Joe Gibbs Racing), terminó segundo, por delante de sus dos compañeros de equipo, Chase Briscoe y Ty Gibbs. El excampeón australiano de Supercars, Shane van Gisbergen (Chevrolet Camaro del Trackhouse Racing), sorprendió a todos al liderar durante 49 vueltas y así terminar entre los cinco primeros.


La NASCAR Cup Series se trasladará al Indianapolis Motor Speedway para la tradicional Brickyard 400.

Héctor Daniel Oudkerk

domingo, 19 de julio de 2026

Fórmula 1 GP de Bélgica / Kimi Antonelli (MercedesW17) se mostró absoluto dominador. Leclerc (Ferrari SF-26) y Verstappen (RedBull RB22-Ford) lo acompañaron en el podio.


Antonelli largó bien desde la pole, pero luego fue superado por Verstappen antes de llegar a Eau Rouge, aunque el italiano recuperó el liderato en la recta de Kemmel.

Como era de esperarse, se vieron grandes diferencias de velocidad en ese sector, lo que permitió a Leclerc avanzar y adelantar también a Verstappen para tomar el segundo lugar. Mientras tanto, Russell y Hamilton llegaron a la par a Les Combes, lo que terminó en un contacto, el abandono del piloto de Mercedes y una penalización de cinco segundos para el de Ferrari.

La carrera fue neutralizada con el safety car, con Antonelli al frente, seguido de Leclerc, Verstappen, Piastri, Hamilton, Lawson, Lindblad y Colapinto, quien protagonizó un gran avance desde el 11° lugar de la parrilla. 

La bandera verde regresó en la vuelta 5 de las 44 previstas y Antonelli se mantuvo al frente, mientras que Verstappen recuperó el segundo lugar al adelantar a Leclerc. Piastri y Hamilton, por su parte, batallaban por la cuarta posición.

Colapinto aguantó la octava posición con Norris detrás durante tres vueltas, hasta que el campeón reinante finalmente lo adelantó y relegó al argentino a la novena ubicación.

Piastri llegó luego a la par de Leclerc en Les Combes, pero un leve contacto entre ambos envió al australiano nuevamente detrás de Hamilton. 

En la vuelta 12, Colapinto cayó al décimo lugar al ser adelantado por Gasly en el duelo interno de Alpine, aunque el francés ingresó a pits tres giros más tarde para cambiar los neumáticos medios por duros.

Colapinto se detuvo en la vuelta siguiente y regresó a la carrera en la 16ª posición, con Ocon entre él y Gasly, aunque el argentino logró adelantar posteriormente al piloto de Haas.

Por su parte, Checo Pérez abandonó por rotura en la suspensión de su Cadillac MAC26.

Verstappen fue el primero de los pilotos de punta en ingresar a pits para dejar los neumáticos medios y montar los duros. Esto ocurrió justo antes de que la carrera fuera neutralizada con un Virtual Safety Car para limpiar escombros en la curva 17, aunque nadie llegó a aprovechar la situación para realizar una parada.

Antonelli se detuvo en su siguiente paso por meta, pero cuando la bandera verde ya había regresado. Esto dejó a Ferrari con un 1-2 parcial, mientras Hamilton se quejaba por radio de la estrategia de su equipo.

Otra neutralización con Virtual Safety Car llegó en la vuelta 20 para limpiar la pista en la curva 15, y esta vez sí fue aprovechada por Leclerc, Hamilton y Piastri. Más atrás, también la aprovecharon Hadjar y los Audi de Bortoleto y Hülkenberg, que quedaron por delante de los Racing Bulls y los Alpine.

Cuando volvió la bandera verde, Norris era el líder, aún sin detenerse, con dos segundos de ventaja sobre Leclerc, quien regresó a la pista justo por delante de Antonelli y Verstappen. Hamilton, en tanto, cumplió su penalización de cinco segundos, pero luego perdió algo más de tiempo, ya que recibió la orden de salir cuando uno de sus mecánicos todavía estaba trabajando. El mecánico cayó al suelo, aunque afortunadamente no sufrió lesiones.

Leclerc tomó el liderato de la carrera al adelantar a Norris en la vuelta 23, en la recta de Kemmel. Antonelli alcanzó luego al piloto de McLaren, pero no pudo superarlo hasta el giro 26, momento en el que quedó a tres segundos de la punta.

En la pelea por la parte baja de la zona de puntos, Gasly y Colapinto avanzaban juntos: adelantaron a Hülkenberg y luego atacaron a Lawson. El francés superó al piloto de Racing Bulls, pero el neozelandés intentó responder en la recta de Kemmel, solo para que Colapinto sorprendiera a ambos y pasara del 12° al 10° lugar antes de llegar a Les Combes.

Norris ingresó finalmente a pits en la vuelta 31, tras caer incluso detrás de Verstappen, pero su detención fue un desastre: el equipo tuvo problemas con el neumático trasero izquierdo y permaneció parado durante casi ocho segundos. Regresó noveno a la carrera.

En la pelea por la victoria, Antonelli fue recortando la distancia con Leclerc hasta finalmente adelantar al piloto de Ferrari en la vuelta 34. Sin embargo, el monegasco logró mantenerse cerca del italiano, con Verstappen tercero a ocho segundos.

Tras 40 vueltas de carrera, Antonelli lideraba con poco más de un segundo de ventaja sobre Leclerc, mientras Hamilton adelantaba a Piastri para tomar la cuarta posición con el segundo Ferrari.

Más atrás, Colapinto logró defender la décima posición ante los ataques de Gasly y Lawson, en la lucha por el último punto disponible.

Antonelli finalmente se llevó la victoria con una ventaja de 1s952 sobre Leclerc, mientras que Verstappen completó el podio, a 11 segundos del italiano.

Hamilton cruzó la meta en cuarta posición, seguido por Piastri y Hadjar, quien completó una muy buena remontada desde el 21° puesto de salida.

Norris fue séptimo, por delante de Bortoleto y Lindblad, mientras que Colapinto se quedó con el último punto al terminar décimo, justo delante de Gasly.

 Fórmula 1 GP de Bélgica / Kimi Antonelli (MercedesW17)
 
La temporada de la Fórmula 1 continuará el próximo fin de semana con el Gran Premio de Hungría.

Héctor Daniel Oudkerk