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| Gilles Vidal, el exitoso diseñador de Peugeot responsable de la segunda generación del 3008, regresa a Stellantis. Ahora estará a cargo del diseño de las marcas francesas del grupo. Y ha prometido intentar evitar la proliferación de clones centrándose en una fuerte diferenciación entre cada marca. Pero, ¿cómo se puede lograr esto cuando las plataformas y los motores se comparten en todos los niveles? |
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| En Stellantis, el gigante surgido de la fusión de PSA y Fiat Chrysler, esta estrategia se ha basado durante mucho tiempo en la "ingeniería de marcas", que consiste en ofrecer una plataforma técnica idéntica bajo diferentes logotipos. Pero con el regreso de Gilles Vidal, ¿veremos un cambio? El hombre que transformó el diseño de Peugeot antes de su destacada etapa en Renault ahora está al frente del diseño de todas las marcas francesas del grupo. En una entrevista con la revista Top Gear, habló sobre su deseo de poner fin a la "guerra de clones". Todo un reto. |
Desde la creación de Stellantis, la prioridad de Carlos Tavares ha sido la rentabilidad mediante economías de escala masivas. Este enfoque ha dado lugar a familias de vehículos técnicamente intercambiables.
En Stellantis abundan los ejemplos: SUV urbanos que comparten la plataforma CMP, como el Peugeot 2008, el Opel Mokka y el DS 3, por nombrar solo algunos. Si bien este enfoque ha permitido al grupo obtener márgenes récord, también ha diluido la identidad visual de las marcas. El riesgo de que los clientes elijan su vehículo basándose únicamente en el precio o la proximidad del concesionario, en lugar de en su pasión por el diseño, se ha convertido en una amenaza real para la imagen a largo plazo de la marca.
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| El regreso de Gilles Vidal al grupo, tras un interludio estratégico en la competidora Renault, marca un punto de inflexión ideológico. El diseñador, responsable del éxito rotundo de la anterior generación del Peugeot 3008, 5008 y 2008, tendrá un gran reto por delante, ya que la competencia ha puesto el listón muy alto. Para él, el diseño debe ser el principal motor de diferenciación en un mercado saturado. Vidal insiste en que compartir plataforma ya no debería significar compartir silueta. Su ambición es llevar la diferenciación mucho más allá, interviniendo desde las primeras etapas del diseño para que incluso las proporciones de los vehículos varíen entre marcas, a pesar de compartir la misma base. |
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| En su visión del futuro de Stellantis, Gilles Vidal se opone firmemente al camino fácil de los clones. Cree que el consumidor moderno es cada vez más sensible a la autenticidad. Ese es el plan. El reto ahora es crear lenguajes formales radicalmente diferentes: mientras que Peugeot debe encarnar un atractivo felino y tecnológico, Citroën debe centrarse en el confort visual y la audacia, mientras que DS debe representar el lujo francés. Esta estrategia ya es visible hoy, pero por lo tanto deberá intensificarse. Esta estrategia implica inevitablemente una gestión compleja de los centros de diseño. Según Vidal, el futuro ya no reside en la similitud, sino en la capacidad de un grupo para ofrecer experiencias divergentes que abarquen todos los segmentos del mercado sin canibalizarse entre sí. Y esto probablemente será complejo sin una identidad distintiva para cada marca (motor, tecnología, etc.). Pero este es el destino de todos los grandes grupos automovilísticos que se están optimizando para reducir costos. |
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| Sin embargo, este afán de innovación choca con la realidad económica. Producir elementos de carrocería específicos, faros distintivos e interiores radicalmente diferentes es caro. El reto para Gilles Vidal y su equipo será convencer al departamento financiero de que invertir en diseño exclusivo es la única manera de evitar que el coche se vuelva común. |
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| El éxito de esta apuesta no se hará evidente en las próximas generaciones de modelos, teniendo en cuenta que las nuevas generaciones 208 y 2008, por mencionar solo dos, no son obra de Gilles Vidal. |
Héctor Daniel Oudkerk