Si bien los modelos Tesla tienen de una larga vida, constantemente gozan de actualizaciones más o menos significativas. En cuanto al Model 3, la última versión además de la más económica, promete ser la más interesante de esta berlina familiar.
Durante los últimos meses Tesla debió enfrentarse a una realidad: la competencia ha crecido y las ventas del Model 3 y el Model Y, (los únicos Tesla actualmente luego de la descontinuación del S y el X), ya no es tan impresionante como antes. Por eso acaban de recibir una nueva versión, la standard o de tracción trasera, encargada de sustituir a la descontinuada…llamada solo tracción trasera.
Este modelo básico también incluye otras modificaciones que por un lado mejoran la eficiencia y la ergonomía, y que por otro han reducido significativamente su precio de venta.
Otro cambio visible son los controles de los intermitentes, que vuelven a estar como corresponde en un brazo a la izquierda dejando atrás la discutida ubicación en un botón del volante en la última renovación
Conduciéndolo se continúa usando para todo la pantalla táctil. El Model 3 cuenta con un sistema de frenado regenerativo no ajustable y altamente calibrado, que es casi equivalente a un sistema One-Pedal. Un poco desconcertante al principio, pero muy agradable después de unos minutos.
Este Model 3 no ofrece ninguna innovación real, solo la autonomía ha mejorado. Una vez superado un breve periodo de adaptación, se disfruta de un sedán con buena respuesta, pero no necesariamente tan silencioso como cabría esperar de un coche eléctrico. De hecho, el ruido de rodadura es bastante perceptible en el interior. Otro punto a mejorar, es la dirección, a la que le falta un poco de tacto. Finalmente, la suspensión es muy rígida. En carretera, esto es una ventaja, ya que proporciona una excelente estabilidad. Sin embargo, cuando están en mal estado, cada bache se siente.
En condiciones invernales, con temperaturas inferiores a 10 °C y bajo la lluvia, los faros, los limpiaparabrisas y la calefacción contribuyeron inevitablemente a un mayor consumo de energía. En carretera, registra una media de 21 kWh/100 km. Esta cifra baja a 17 kWh/100 km en carreteras secundarias. Su consumo es inferior al de sus rivales, aún medidos estos en condiciones de sol. Una vez más, Tesla demuestra su experiencia en eficiencia y esta es su única mejora técnica real, una nueva batería de mayor eficiencia energética que logra en condiciones óptimas 13 kWh/100 km en ciclo combinado WLTP. Esto ayuda a reducir la necesidad de paradas para cargar en viajes largos, con el plus que en los superchargers de Tesla los tiempos de carga son bastante cortos.
Héctor Daniel Oudkerk




















































