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| No es un nuevo R8, sino algo más: con 1001 CV híbridos y una velocidad máxima de más de 350 km/h, limitado a solo 499 unidades y con un precio que se estima en 500.000 €, el Nuvolari es el Audi de producción más rápido, potente y exclusivo de la historia. |
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| Construido entre Emilia-Romaña (Lamborghini) y Neckarsulm (Audi), este modelo nació con tiempos de desarrollo récord: "Solo transcurrieron 409 días desde el inicio del proyecto hasta la creación del primer prototipo funcional", explica Rouven Mohr, CTO de la compañía. Cabe destacar que la base ya estaba sentada: este super-Audi comparte su plataforma técnica de motor central con el Lamborghini Temerario, a la vez que aporta sus propias contribuciones en muchos aspectos, desde la gestión de la tracción integral hasta el sistema de frenado, la aerodinámica y la geometría de suspensión (la trocha es más ancha). Por lo tanto, tiene un inconfundible toque italiano, y no solo en el nombre. Sobre todo teniendo en cuenta que el Nuvolari será el primero en estrenar el nuevo lenguaje de diseño de la marca, obra de Massimo Frascella. |
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| Superficies tensas, tecnologías perfectamente integradas y componentes aerodinámicos rigurosamente funcionales definen su estética altamente técnica, que reinterpreta los cánones estilísticos del Concept C en la carrocería y las proporciones de un deportivo con motor central. El Nuvolari se puede personalizar con diversos colores, incluyendo el titanio —característico del Audi R26 de Fórmula 1— o con fibra de carbono vista: la elección es del cliente. |
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| El chasis Space Frame de aleación de aluminio se combina con una carrocería de fibra de carbono, es fruto de la experiencia adquirida en la Fórmula 1. También son novedad las llantas forjadas de una sola tuerca. |
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| En el interior, el habitáculo es envolvente y el sistema de info-entretenimiento está situado en posición deslizante, pero ambos se integran en un contexto más sofisticado y minimalista, claramente enfocado en la conducción. No hay pantalla para el pasajero y todos los controles esenciales se encuentran en el campo de visión del conductor. Los botones ofrecen retroalimentación háptica y sonora: el característico "clic" de Audi, ese sonido metálico y la precisión táctil que contribuyeron al éxito de los modelos de Ingolstadt en el pasado, vuelve a ser audible, incluso amplificado, acompañado de formas funcionales y nada convencionales. Las palancas de ajuste de los asientos también son originales, con una estructura de fibra de carbono para reducir el peso y garantizar una sujeción lateral adecuada. |
Pero lo principal es probablemente la aerodinámica, que utiliza componentes activos para regular la carga aerodinámica, la resistencia aerodinámica y proporcionar equilibrio en función de las condiciones de conducción: los pilotos del equipo Audi F1, Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto, proporcionaron información específica durante la fase de desarrollo. El elemento clave, es el alerón trasero adaptativo y retráctil, que se puede ajustar (manual o automáticamente) a tres posiciones: Cerrado, Baja Carga Aerodinámica (LD) y Alta Carga Aerodinámica (HD).
En la posición Cerrada, el alerón desaparece, minimizando la resistencia aerodinámica. En las configuraciones LD y HD, genera diferentes niveles de carga aerodinámica. La carga aerodinámica total puede superar los 400 kg.
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| El Nuvolari está propulsado por un sistema híbrido de alto rendimiento que genera una potencia máxima de 736 kW (1001 CV), superior a la de su hermano el Lamborghini Temerario (920 CV). |
La diferencia radica en la puesta a punto de los sistemas eléctricos: los motores son los mismos. Un V8 biturbo de 4.0 litros entrega 800 CV y 730 Nm de par, alcanzando las 10 000 rpm, acompañado por tres motores eléctricos axiales, cada uno con una potencia de 110 kW (150 CV). La batería de iones de litio, con una capacidad bruta de 7,3 kWh, es mayor que la de un Lamborghini.
Con este sistema, el Nuvolari acelera de 0 a 100 km/h en 2,6 segundos y de 0 a 200 km/h en 6,8 segundos, con una velocidad máxima superior a los 350 km/h.
Los dos motores eléctricos delanteros proporcionan tracción integral y vectorización de par variable para maximizar la agilidad y la estabilidad. Con el Nuvolari, Audi lleva el concepto de tracción integral predictiva a un nivel superior gracias a un sistema que procesa continuamente el estado del vehículo utilizando datos como el ángulo de dirección, la aceleración, la velocidad de guiñada y el agarre, prediciendo cualquier pérdida de tracción.
Dispone de cinco modos de conducción: E-Hybrid, Balanced, Dynamic, Dynamic+ y Track, con la opción de ajustar el control de tracción hasta la desactivación total (TC Off).
La gestión energética también se inspira en la competición, con estrategias de impulso y recuperación de energía aplicadas a casi todas las fases de conducción. En el eje delantero, la deceleración eléctrica (hasta 0,3 g, bajo ciertas condiciones) cubre parte del frenado, mientras que las fases de inercia permiten la recuperación de energía.
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El sistema de frenado es por cable (brake-by-wire) con discos cerámicos de carbono CCM-R derivados de la Fórmula 1 (420 × 40 mm delante y 410 × 32 mm detrás). Los discos también se benefician de un sistema de refrigeración interno que, según Audi, aumenta la disipación de calor hasta un 21 % en comparación con los sistemas cerámicos de carbono tradicionales.
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Héctor Daniel Oudkerk