El motor permanece sin cambios
En cuanto al interior del Pandina Tributo Autobianchi, podemos esperar un nivel de acabado superior, así como materiales y mano de obra que recuerdan a los modelos Autobianchi, empezando por las fundas de terciopelo de los asientos. Lo que sí es seguro es que el vehículo estará equipado con el único motor disponible actualmente para el coche urbano de Turín: un híbrido ligero de 1.0 litros y 65 CV, acoplado a una transmisión manual de seis velocidades.
Historia del Autobianchi
Autobianchi se fundó en 1955 como una empresa conjunta entre Bianchi, Fiat y Pirelli, con el objetivo de reintroducir a Bianchi en la industria automotriz y producir modelos basados en soluciones técnicas ya probadas por el grupo turinés. El centro de producción de la marca era la planta de Desio, en la provincia de Milán, donde se fabricaron modelos como el Bianchina de 1957, basado en el Fiat 500, el A112 de 1969 y el Y10, base de la posterior familia Lancia Y/Ypsilon. Tras el cierre de la planta de Brianza en 1992, la producción del Y10 se trasladó a otras plantas del grupo hasta 1995, año en que finalizó la historia de producción de la marca Autobianchi.
Además de ser un giro nostálgico, el próximo modelo también funciona como un movimiento legal de ajedrez de Stellantis contra el gobierno italiano. Este inusual enfrentamiento corporativo se remonta a diciembre de 2023, cuando el parlamento italiano aprobó una nueva ley que permite al Estado tomar control de marcas clásicas que han estado completamente inactivas durante al menos cinco años consecutivos.
En julio de 2024, el gobierno había escalado la disputa con Stellantis por la caída en los volúmenes de producción local. Surgieron informes de que el Ministerio de Industria de Italia había llegado a registrar versiones gráficas independientes tanto de los emblemas Autobianchi como Innocenti en la oficina nacional de patentes y marcas. El objetivo rumoreado era apoderarse de los nombres y reasignarlos a fabricantes chinos en expansión dispuestos a construir fábricas en suelo italiano.
Héctor Daniel Oudkerk



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