Anunciada durante el Día del Inversor de Stellantis 2026, la plataforma STLA One se pondrá en uso por primera vez el año que viene, antes de crecer hasta convertirse en una "megaplataforma que se utilizará en más de 30 modelos de las diferentes marcas del grupo y que apunta a más de dos millones de unidades para 2035", según el fabricante.
Al agrupar varios tipos de plantas motrices térmicas, híbridas o eléctricas en una sola plataforma se consigue minimizar la complejidad en las líneas de producción. Stellantis también afirma que pretende una mejora del 20 % en los costos, al tiempo que incrementa el reciclaje y reutilización de componentes hasta en un 70 %. Todo suena lindo...
También se anunciaron algunas características tecnológicas de la STLA One. Dicen que gracias a la asociación con la marca china Leapmotor hace unos años, Stellantis pudo capitalizar en la STLA One la integración de tecnología 'célula-cuerpo' de la batería (que actúa como chasis), mejorando la rigidez y reduciendo costos, peso y complejidad. Esta tecnología ya los chinos la utilizan en los vehículos eléctricos C10 y B10 de la empresa china.
Además la STLA One también utilizará el nuevo 'Cerebro STLA' de Stellantis, un central de ordenador y software, que podría funcionar de forma similar a la Neue Klasse 'Heart of Joy' de BMW.
También está la tecnología permite por ejemplo incorporar la dirección por cable steer-by-wire y el STLA 'Smartcockpit', que Stellantis afirma que "definirá una nueva forma para que los clientes interactúen con sus vehículos", además de STLA "AutoDrive", que será un sistema de conducción autónoma, aunque aún no se han anunciado los niveles de autonomía para este proyecto.
En cuanto al servicio posventa, la STLA One también puede generar ahorros significativos. La integración de STLA Brain y STLA SmartCockpit permitirá una arquitectura electrónica más homogénea, con diagnósticos estandarizados, actualizaciones inalámbricas (OTA) y, potencialmente, intervenciones en taller más rápidas. Este enfoque acerca a Stellantis al modelo adoptado por Tesla o algunos fabricantes chinos. Compartir piezas también puede reducir los costes de inventario posventa y simplificar el mantenimiento en las redes europeas.
El grupo busca claramente reducir la brecha con los líderes del mercado en términos de costos de fabricación, velocidad de desarrollo y arquitectura de software.
Stellantis también está reorganizando sus prioridades de marca. Jeep, Ram, Peugeot y Fiat-Lancia se han convertido ahora en las cuatro principales marcas globales de la compañía y reciben la mayor parte de la inversión futura. Alrededor del 70 % del gasto en desarrollo se destinará a esos nombres y al negocio de vehículos comerciales Pro One.
Alfa Romeo, Dodge, Chrysler, Citroën y Opel están posicionados como actores regionales y solo utilizarán tecnología y plataformas compartidas.
Maserati también recibe una prórroga temporal con dos nuevos modelos insignia del segmento E prometidos, mientras que Lancia y DS continúan operando como marcas especializadas de nicho.
Finalmente a principios de esta semana anunció que Stellantis se asociaba con Jaguar Land Rover para desarrollar coches para Norteamérica, un acuerdo que podría ayudar a JLR a evitar los aranceles de importación punitivos sobre los coches fabricados en Europa que vende en Estados Unidos.
Héctor Daniel Oudkerk





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