En concreto, ambas compañías han firmado un memorando de entendimiento no vinculante para ampliar su colaboración, siguiendo el ejemplo de Stellantis con Leapmotor.
El plan, aún en estudio, prevé que la empresa esté controlada por el grupo liderado por Antonio Filosa con una participación del 51% (el 49% restante pertenecerá al fabricante con sede en Wuhan) y que tenga los derechos exclusivos de distribución de los vehículos premium Voyah en mercados específicos. La empresa conjunta aprovechará la red de distribución y los servicios posventa de Stellantis en Europa que es lo que realmente les interesa a los chinos. Además, la nueva empresa incorporará la ingeniería de Dongfeng en el sector de los vehículos eléctricos.
Finalmente, el hecho de producir vehículos eléctricos e híbridos enchufables de Dongfeng en Rennes, tiene el objetivo de cumplir con la normativa europea y los requisitos de «Made in Europa».
Esta nueva fase de cooperación entre el grupo franco-italiano-estadounidense y un socio asiático tendría, en teoría, el mérito de asegurar el futuro de la fábrica y sus 2.000 puestos de trabajo. Sin embargo, que esta histórica planta de PSA abra sus líneas de producción a un fabricante chino suscita fuertes interrogantes.
Este importante fortalecimiento de los lazos con Dongfeng añade una nuevo capítulo a la ya compleja cartera de Stellantis. Stellantis ya posee 14 fabricantes de automóviles (Abarth, Alfa Romeo, Citroën, Chrysler, Dodge, DS, Fiat, Jeep, Opel, Lancia, Maserati, Peugeot, Ram y Vauxhall), y desde hace tiempo es copropietario de una decimoquinta empresa operada conjuntamente con Leapmotor. Ahora, mediante esta empresa conjunta con Dongfeng, se añadirá una decimosexta marca a su cartera.
El consuelo es que la planta de Rennes seguirá siendo propiedad de Stellantis, al igual que la de Zaragoza (España), donde ya se ensamblan vehículos Leapmotor. Esto supone una tibia justificación de Filosa ante esta innegable erosión de la soberanía industrial de Stellantis.
Afirman que esta iniciativa responde a las necesidades de desarrollo de ambos accionistas... integración de tecnologías, marcas y mercados globales, generar mayor valor para la empresa conjunta, acelerar la expansión global de Dongfeng (clave para los chinos). dar actividad a fábricas de Stellantis con baja producción y muy dudosamente aumentar la presencia en China de las marcas de Stellantis.
Héctor Daniel Oudkerk







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