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miércoles, 6 de mayo de 2026

Aston Martin DB12 S / Más agresivo pero más funcional para el uso diario. Powered by Mercedes-AMG V8 de 4.0 litros, 700 CV y 800 Nm de torque.

El DB2 y, sobre todo, el DB5 de 1963 —inmortalizado por James Bond— catapultaron a la marca a la cima del alto nivel de vida. Hoy, la estirpe DB llega a su duodécimo capítulo, luciendo la letra S.

Esta reseña no puede sino comenzar con unos minutos de auténtica admiración por el trabajo de los diseñadores, quienes han convertido al Aston Martin DB12 S en un espectáculo digno de admirar. El impacto estético de la versión "S" se distingue inmediatamente por una agresividad más marcada, derivada de un paquete aerodinámico discreto pero funcional.

El frente está dominado por un nuevo splitter de doble elemento que, además de rebajar visualmente el centro de gravedad, desempeña un papel clave en la gestión del flujo de aire: canaliza el aire hacia los pasos de rueda delanteros para reducir la sustentación, un aspecto crucial cuando las velocidades pueden superar los 320 km/h. El capot incorpora nuevas tomas de aire diseñadas para facilitar la extracción del calor del motor AMG V8 biturbo, completando una estética que evoca modelos icónicos del pasado reciente, como el DBS Superleggera o el V12 Vantage S.

La parte trasera culmina con un alerón fijo que integra el sistema Aeroblade, esencial para aumentar la estabilidad en curvas rápidas.

Interiores y personalización: Lujo a medida

Con el debut de la versión "S", el superturismo británico evoluciona hacia un nivel de personalización aún mayor, no solo en el exterior, sino también en el interior. Además de sus lujosos acabados, el estilo distintivo del DB12 S es el acolchado "S Herringbone", realzado con microperforaciones que mejoran la ventilación de los asientos y crean un patrón dinámico incluso con el coche parado.

El programa Q by Aston Martin amplía aún más las posibilidades, ofreciendo combinaciones de colores prácticamente infinitas, desde elegantes tonos sobre tono hasta soluciones más atrevidas.

La atención al detalle también se refleja en los controles físicos: el selector giratorio de modo de conducción presenta un acabado metálico moleteado con un acabado anodizado rojo. La calidad percibida es alta, aunque no llega a los niveles de Ferrari, Bentley o Mercedes.

La pantalla del sistema de info-entretenimiento está bien integrada, es discreta y no resulta intrusiva, en consonancia con un diseño que enfatiza la elegancia y la pureza formal.

En cuanto al motor Aston Martin y Mercedes-AMG colaboran estrechamente desde 2013. Encontramos el renombrado V8 de 4.0 litros, potenciado aquí a 700 CV —20 CV más que el DB12— con 800 Nm disponibles entre 2.800 y 6.000 rpm. El nuevo escape deportivo de acero inoxidable realza las frecuencias medias-bajas, mientras que el sistema de titanio opcional añade 1,5 dB y ahorra 11,7 kg. 

Al arrancar, el V8 se hace notar, y en marcha crea un crescendo de sonidos que acompaña la conducción: desde tonos plenos a bajas revoluciones hasta otros más agudos cerca del límite de revoluciones.

La dinámica también sigue esta filosofía. El DB12 S prioriza la conexión con el conductor directa con la carretera. La suspensión adopta una nueva calibración para los amortiguadores adaptativos Bilstein DTX, con ajustes para el balanceo y el cabeceo. Una barra estabilizadora trasera más rígida y una geometría revisada completan el conjunto.

La disposición del transeje con la caja atrás garantiza una distribución de peso de 47:53, lo que contribuye a un eje delantero preciso y un eje trasero bien anclado. El resultado es una agilidad sorprendente, capaz de disimular el tamaño del coche. El diferencial trasero electrónico (E-diff) interviene para mantener la tracción, mientras que el sistema de control de frenado en curva (CBC) optimiza la estabilidad y la trayectoria incluso en las situaciones más delicadas, como el frenado en curva.

La dinámica también se beneficia de los frenos cerámicos de carbono de serie: además de su resistencia a la fatiga, la reducción de 27 kg en el peso no suspendido mejora la precisión de la dirección.

Todo esto se complementa con los neumáticos Michelin Pilot Sport 5 S, desarrollados específicamente para este modelo.

Héctor Daniel Oudkerk

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