
El hidrógeno lentamente se populariza en Europa. La última estación se ubica cerca de Milán, y es la cuarta en Italia, después de las de Bolzano, Mestre y Carugate. Inaugurada junto a la autopista Milán Serravalle - Milán Tangenziali, estará operativa a finales de junio, pero www.quattroruote.it pudo probarla en el nuevo Hyundai Nexo.
El segundo aspecto se refiere a la sostenibilidad. El hidrógeno se clasifica por colores según su fuente de producción, desde el negro, el menos sostenible, obtenido del carbón o el lignito, hasta el verde, el más limpio, que utiliza únicamente energías renovables. Entre medias hay varios colores, siendo los principales el morado (nuclear), el azul (metano, pero con captura de carbono) y el gris. Esta última es la más común: se produce a partir de metano (como el azul), pero sin captura de carbono y, por lo tanto, es una de las más contaminantes.

En 2025, se vendieron 16.011 vehículos de hidrógeno en todo el mundo, de los cuales casi la mitad correspondieron a China (7.797), seguida de Corea del Sur (6.862) y Europa (566).
Más allá de las ventas inmediatas, los coches de hidrógeno permiten hoy a los investigadores estudiar cómo escalar este sistema para soluciones de mayor envergadura, como el transporte pesado (una realidad, con 165 camiones Hyundai Xcient operando actualmente en Suiza, Alemania, Francia, Países Bajos y Austria), comprender su potencial en la conducción autónoma y el uso compartido y preparar a los fabricantes de automóviles para posibles cambios en la movilidad: según Toyota, el hidrógeno sustituirá al diésel en 2035... Nunca se sabe. En cuanto a las estaciones, con la de Milán se completa el corredor mediterráneo que va desde España hasta Hungría.
Héctor Daniwl Oudkerk
fuente: www.quattroruote.it



















































