viernes, 3 de abril de 2026

Lola T70S GT / Lola Cars ha resucitado el legendario T70 como un superdeportivo de carretera con 500 CV, un modelo tan inesperado como espectacular.

Una reinterpretación del T70 Mk3B, que logró un memorable doblete en las 24 Horas de Daytona de 1969, el T70S GT está propulsado por un motor V8 Chevrolet de 6.2 litros de aspiración natural, acoplado a una transmisión manual Hewland de seis velocidades. Una combinación de pureza mecánica que parece casi anacrónica, en una época en la que los motores de combustión interna están desapareciendo progresivamente.

Till Bechtolsheimer, presidente de Lola, recién llegado de competir con un Ford Mustang GT3 en las 12 Horas de Sebring, quiso dejar clara su intención desde el principio: «No quería que fuera simplemente una continuación; creo que eso se ha hecho demasiadas veces». Para diferenciarse de las fieles réplicas que abundan entre los fabricantes de nicho, el T70S GT puede cambiar su caja de cambios a modo secuencial para su uso en circuito, similar al sistema combinado automático/manual que hace único al Koenigsegg CC850.

Bajo su carrocería de curvas sensuales se esconde un chasis de aluminio que permite al T70S GT presumir de un peso en seco de tan solo 890 kg. Esta ligereza, combinada con su potencia, le otorga una relación potencia-peso de 562 CV por tonelada, a la par de superdeportivos convencionales como el Lamborghini Revuelto. Suficiente para acelerar de 0 a 100 km/h en 2,9 segundos y alcanzar los 200 km/h en tan solo 6,4 segundos. La suspensión utiliza brazos oscilantes dobles y amortiguadores ajustables tanto en la parte delantera como en la trasera.

La versión de pista, el T70S (reservado exclusivamente para circuitos, sin matrícula), lleva esta filosofía aún más lejos. Reproduce fielmente el motor V8 Chevrolet de 5.0 litros y la caja de cambios Hewland de cinco velocidades que el coche original utilizaba en competición. Más potente que su versión de calle (530 CV) y también más liviano (860 kg de peso en seco), presume de una relación potencia-peso de 616 CV por tonelada, una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y una velocidad máxima de 327 km/h. «El coche de pista es idéntico al original», afirma Bechtolsheimer. “Hemos obtenido la certificación FIA HTP (Pasaporte Técnico Histórico) para el prototipo; cada una de las versiones de competición se entregará con la documentación FIA y podrá participar en competiciones históricas.”

Lo más sorprendente del T70S GT reside en la composición de su carrocería. Adiós a las fibras de carbono derivadas del petróleo y a la fibra de vidrio tradicional: ambas variantes del T70S están revestidas con un material compuesto totalmente nuevo, desarrollado internamente por Lola, que combina fibras derivadas de residuos vegetales y roca basáltica, unidas con una resina derivada de la caña de azúcar. Lola afirma que este novedoso material es más resistente que la fibra de vidrio y ofrece un mayor nivel de refinamiento que la fibra de carbono, eliminando por completo su huella petroquímica.

Esto no afectará al rendimiento del coche, pero sí tendrá un impacto considerable en la durabilidad de la estructura”, explica Bechtolsheimer.Creemos haber logrado la creación del primer compuesto 100% natural. No contiene absolutamente ningún petroquímico, y creemos que esto nunca se había hecho antes, y menos aún en la industria automotriz.

Un habitáculo con raíces en los años 60

En el interior, ambas versiones comparten la misma arquitectura básica: el asiento del conductor está muy bajo y la palanca de cambios se encuentra casi al lado de la pierna derecha. La versión de pista se mantiene fiel a su predecesor de los años 60. La versión de carretera, por otro lado, incorpora algunos ajustes para adaptarse al mundo real sin traicionar el espíritu original. Sin pantalla a la vista: seguimos en el mundo de los indicadores analógicos y los controles mecánicos. Sin embargo, sí que contamos con un sistema de mandos más completo, aire acondicionado, espacio para guardar el casco y un pequeño maletero para equipaje ligero. Modernidad con sobriedad.

Solo se producirán 16 unidades del T70S en el taller de Lola en Silverstone. El precio aún no se ha anunciado oficialmente, pero Bechtolsheimer ha indicado que se situará entre el valor del mejor T70 original del mercado y el de un superdeportivo de entrada actual. El lanzamiento del T70S marca una nueva era para un fabricante que lo había perdido todo. La Lola original quebró en 2012, antes de ser resucitado una década después por Bechtolsheimer, que desde entonces lo ha inscrito en la Fórmula E en colaboración con Yamaha.

Una de las cosas que me encantan de Lola es que nunca fabricó un coche de calle, así que tampoco veo este como tal”, confiesa con una sonrisa cómplice. “Son modificaciones menores a un coche de carreras para que sea mínimamente apto para circular, aprovechando autorizaciones para pequeñas producciones como la ITV en el Reino Unido, que permite conducirlo allí”. En resumen, un coche de carreras con matrícula. Ni más ni menos.

Héctor Daniel Oudkerk

No hay comentarios:

Publicar un comentario