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jueves, 3 de septiembre de 2026

Range Rover lanza su primer vehículo eléctrico que se construirá en la planta de Jaguar Land Rover en Solihull, UK.

Range Rover ha presentado su primer vehículo eléctrico —un año más tarde de lo previsto— ofreciendo una opción más ecológica para los aficionados a los gigantescos SUV británicos que también son conscientes de la crisis climática.

La marca lo resume con una frase que define perfectamente el proyecto: “ser ante todo un Range Rover y, en segundo lugar, eléctrico”. 

Range Rover Electric

Desde 1970, Range Rover ha construido una identidad muy concreta. Lujo, capacidad todoterreno, confort y una forma muy particular de entender el automóvil. Con el paso de los años se ha convertido en mucho más que un vehículo capaz de desenvolverse fuera del asfalto: es uno de los grandes iconos del automóvil británico.

Un vehículo con el que se dice que puedes ir por la mañana de cacería al campo, darle un manguerazo e ir a cenar al restaurante más lujoso de Londres por la noche. ¿Podrá hacer lo mismo el nuevo Range Rover Electric?

Previsto para su fabricación en Solihull, la sede de la marca desde 1970, el vehículo tiene un precio alucinante, comenzando en £154,070 (208.636 u$s).

Supone un hito de cambio respecto a los coches propulsados por combustibles fósiles para Jaguar Land Rover (JLR), que pertenece a la india Tata Motors pero que tiene su sede en Coventry, Reino Unido.

JLR afirmó que había dado formación extra a 10.500 empleados que trabajaban en el proyecto y que el coche había pasado pruebas equivalentes a 38 viajes alrededor del mundo, más que cualquier otro Range Rover.

La marca asegura que es el Range Rover más silencioso, receptivo y con mayor par motor de la historia. Y no hablamos precisamente de un SUV falto de prestaciones: sus dos motores eléctricos de imanes permanentes desarrollan hasta 550 CV y 850 Nm de par, cifras que lo colocan en territorio de auténtico V8.

La compañía afirmó que puede alcanzar las 100 kph en 4,3 segundos, anunciaba "una nueva era de refinamiento y capacidad mejorados". Range Rover anuncia hasta 600 kilómetros de autonomía WLTP, mientras que sus propias pruebas apuntan a una autonomía real de hasta 535 kilómetros.

Cada eje cuenta con su propio motor y el sistema Intelligent Driveline Dynamics puede distribuir el par trasero desde el 100 % hasta el 0 % para evitar pérdidas de tracción. A esto se suma el Integrated Traction Management, capaz de controlar la velocidad de los motores y gestionar el deslizamiento en apenas 50 milisegundos.

Lo más interesante es que todo esto no ha obligado a cambiar radicalmente su personalidad. De hecho, a simple vista sigue siendo el mismo coche de siempre. 

La parrilla delantera ha sido optimizada para reducir la resistencia al aire y también se han introducido elementos específicos en las llantas y en la parte inferior de la carrocería. Los logotipos del centro de los bujes no llevan la doble RR introducida en los modelos 2026, lleva las siglas EV.

Es una evolución muy al estilo Range Rover: cambiar mucho sin que aparentemente cambie demasiado. Y personalmente creo que es uno de sus mayores aciertos, porque cambiar este coche radicalmente a nivel de diseño hubiese sido un craso error. 

Una característica que Range Rover no estaba dispuesta a sacrificar es su capacidad fuera del asfalto. El Range Rover Electric puede vadear hasta 90 centímetros de agua, una cifra realmente impresionante incluso dentro del mundo de los grandes SUV todoterreno.

El servicio de encargo personalizado de Range Rover permite a los compradores una "elección extendida de colores y acabados de pintura casi ilimitados, materiales elevados, combinaciones de colores a medida y detalles de personalización, incluyendo bordados únicos".

Martin Limpert, director general de Range Rover, afirmó que el vehículo era el producto final de una "década de desarrollo de ingeniería y tecnológico reflexivo".

La producción en Solihull contará con el apoyo del centro de fabricación de propulsión del fabricante, en Wolverhampton, que fabrica paquetes de baterías y unidades eléctricas de propulsión, así como motores tradicionales de combustión interna.

Range Rover asegura que el Electric ha acumulado más de 1,5 millones de kilómetros de pruebas, además de más de 250.000 horas de ensayos virtuales. Se ha probado a temperaturas de hasta -40 ºC en Suecia, en el calor del desierto de Dubái y en las instalaciones de JLR en Eastnor Castle, en Reino Unido.

Héctor Daniel Oudkerk

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