La gran pregunta durante estas "vacaciones obligadas" era: ¿qué ajustes al reglamento de la Fórmula 1 se harán? Una cosa era segura: las reglas del juego ya no serían las mismas que en en el GP de Japón a finales de marzo, donde el violento accidente de Bearman-Colapinto había provocado una feroz reacción de los pilotos relacionada con la dificultad de gestionar y descargar la energía eléctrica.
En medio de su decepción por la cancelación de sus Grandes Premios de Oriente Medio, la FIA encontró un lado positivo: el mes de pausa dio tiempo a todos para trabajar en los detalles del "segundo reglamento".
Así, a través de una serie de reuniones, que culminaron en una videoconferencia celebrada entre la FIA, la FOM, los equipos y los fabricantes de motores, se llegó a una conclusión:
La clasificación se ha modificado ligeramente, aunque respeta la descarga de energía. La capacidad máxima de carga permitida se ha reducido de 8 MJ a 7 MJ, con el objetivo de reducir el tiempo de superclipping. Cabe señalar que, antes de la clasificación para el Gran Premio de Japón, la capacidad de carga se había reducido de 9 MJ a 8 MJ, por lo que parece insuficiente. Además la potencia máxima del Superclipping también se ha incrementado de 250 kW a 350 kW para reducir el tiempo máximo de carga.
Para evitar las diferencias de velocidad excesivas que provocaron el accidente entre Bearman y Colapinto en Suzuka, la potencia máxima del Boost se limitó a 150 kW, aunque el MGU-K se mantuvo en 350 kW en las zonas clave de aceleración (desde la velocidad máxima de la curva, incluyendo las zonas de adelantamiento), pero se limitará a 250 kW durante el resto del recorrido. El objetivo: limitar las diferencias de rendimiento sin facilitar los ajustes.
Finalmente, se abordó el tema de los accidentes en las largadas, ya que Franco Colapinto evitó un accidente en Australia cuando Liam Lawson se quedó sin potencia, y fueron sus reflejos los que lograron evitarlo. A partir de ahora, el MGU-K se activará automáticamente para garantizar una aceleración mínima. Además, se implementará un sistema de advertencia visual con luces intermitentes (traseras y laterales) en las marcas de verificación asignadas para alertar a los pilotos de su activación.
Finalmente, se ha aumentado la temperatura de los calentadores de neumáticos intermedios en condiciones de lluvia para mejorar el agarre y el rendimiento. Para asegurar que los pilotos mantengan el control, el ERS se reducirá al máximo y los sistemas de iluminación se modificarán para una mayor visibilidad y se adaptarán a condiciones difíciles.
Todos estos cambios serán votados por el Consejo Mundial del Deporte del Motor y entrarán en vigor en el Gran Premio de Miami, la prueba más larga del campeonato, que se celebrará del 1 al 3 de mayo.Está de más decir que todas estas correcciones al reglamento hacen que este sea cada vez más confuso y susceptible para que los equipos logren introducir atajos. Ni hablemos del público que estará cada vez más confundido al observar sobrepasos eléctricos y no por capacidad conductiva.
Héctor Daniel Oudkerk






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