martes, 21 de enero de 2020

BMW y Toyota pese al auge del automóvil eléctrico a baterías van a apostar fuerte por el coche de fuel cell alimentado por hidrógeno. Volkswagen piensa exactamente lo contrario....y el que elija el camino errado puede perder mucho....


Parece que la mayoría de los fabricantes apuestan ya por un futuro basado en un auto eléctrico de batería. Algunos han empezado pronto y otros se están incorporando algo más tarde. Al mismo tiempo, el interés por el hidrógeno parece haber desaparecido. Volkswagen, por ejemplo, que deja de lado el hidrógeno por temor a ser el nuevo Nokia...dijo esta semana su CEO.
Sin embargo, algunos fabricantes siguen creyendo en el hidrógeno, en los vehículos eléctricos de pila de combustible (fuel cell) de hidrógeno. Y no son precisamente jugadores insignificantes... BMW, Toyota y Hyundai creen firmemente que en el futuro es de los vehículos de fuel cell de hidrógeno.
Para Klaus Froehlich, que dirige el departamento de I+D de BMW, el coche eléctrico podría representar hasta un 30 % de las ventas mundiales de automóviles en 2030. La mayoría se harían principalmente en las grandes ciudades del este de China, en la costa oeste de Estados Unidos (y alguna ciudad de la costa este). En Europa, el panorama sería diferente. En BMW creen que el 25 % de las ventas en 2030 serán de híbridos enchufables, mientras que los coches nafta y diésel todavía coparán más del 50 % de las ventas, el resto siendo de eléctricos de batería.
La infraestructura necesaria para que un coche eléctrico a batería sea totlamente viable no estará completa en Europa hasta el 2030. Y no hablamos de electrolineras o redes de supercargadores privados, sino de que en la vieja Europa, la gran mayoría de los coches duermen en la calle y no tienen una plaza de parking asignada donde poder enchufar el auto.
 Pensando en ese dato, en BMW creen que el desarrollo de la tecnología de pila de combustible o fuel cell podría ser la solución ideal para los coches al horizonte 2025. BMW trabaja actualmente con Toyota en el desarrollo de la siguiente generación de coches con pila de combustible que llegaría a la próxima generación de los BMW X6 y BMW X7, dentro de ocho o diez años.
Aunque es verdad que donde más futuro le ven es en el transporte de mercancías por carretera. Los límites de emisiones de CO₂ impuestos a los camiones es tal que, según Froehlich, el único camino viable es la electrificación.
Sin embargo, no se pueden añadir 6 o 7 toneladas a un camión y por tanto restando ese peso de la carga. “No tiene sentido”, dice el ejecutivo de BMW. “Con una sola estación de carga, se puede recargar una flota de 100 camiones ligeros en una noche. (…) Y con una red de 200 electrolineras en autopistas se podría abastecer miles de camiones en toda Europa, lo que significa que desde el punto de vista de la infraestructura es viable”, explica Froehlich.
Claro que a día de hoy, justamente, el principal escollo de los coches con pila de combustible es justamente la infraestructura, más que el precio del coche. Que un Hyundai Nexo cueste casi 70.000 euros no es tanto lo que frena sus ventas como la clamorosa ausencia de hidrogeneras. El precio del Nexo es un reflejo de la tecnología que equipa y sobre todo de las pocas unidades que esperan vender del coche.
Si bien la infraestructura de recarga de hidrógeno es todavía casi inexistente salvo Japón y Alemania, no es algo que está fijado así para siempre. Los puntos de recarga para eléctricos también eran pocos hace 10 años.
Actualmente, hay otro problema relacionado con el hidrógeno que no casaría con las reducciones de emisiones. Y es que a día hoy, casi todo el hidrógeno que se produce y consume proviene de combustibles fósiles. Pero no tiene por que ser así.
Si bien hoy menos del 0,1% de la producción mundial de hidrógeno proviene de la electrólisis del agua (con costes decrecientes para la electricidad renovable, en particular de la energía solar fotovoltaica y eólica), existe un creciente interés en el hidrógeno electrolítico, según la Agencia Internacional de la Energía (IEA, de sus siglas inglesas).


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